"N" de nacimiento pero ahora es de nada porque Álvaro y yo seguimos ocupando el mismo espacio-tiempo. Se ha tomado con calma esto de nacer, no está por la labor de dejarse ver la carita.
Desde el último post hemos tenido dos visitas más a monitores y todo sigue igual, todo bien. Mañana tenemos que ir otra vez, a ver si ha habido algún cambio. En la última visita me dijo la ginecóloga que las primerizas suelen retrasarse un poco, que no es raro que llegase hasta la semana 41. Pues nada, a seguir esperando.
Lo que sí noto este último mes es que varias (bastantes) veces al día la barriga se pone muy dura y noto presión en las ingles y parte más baja del vientre, pero sin dolor. Se queda así un minuto o así y después se relaja. Por lo demás todo igual, no me duele nada y sigo con los pies, manos y cuello hinchados. Pero signos de parto, ninguno. Pues nada, paciencia. Me hice foto de las 40 semanas ¿llegaremos a la 41? Ya veremos...
Ya tenemos preparada la maleta del peque para cuando salgamos del hospital, la cunita ya está montada y vestida, su cuarto está casi listo (ya encargamos las cortinas y la funda nórdica) y la bañera nos la traen esta semana. Pañales, cremas, jabones, chupetes... Todo listo, esperando al rey de la casa.
Esta es su cunita:
El viernes me pesé, para ver cuanto he puesto en total en todo el embarazo. Mejor no haberlo hecho... 25 kilos en total.
He leído que en el último mes los bebés se mueven mucho menos en la panza pero parece que Álvaro es la excepción que confirma la regla. Tiene ratos de tranquilidad pero se lleva todo el día moviéndose. Y parece que le da hipo casi todos los días, se tira un buen rato pegando botecitos, hasta que se le pasa. ¿Es normal? Ya no sé que pensar, no me parece normal que tenga tanto hipo. No sé, serán paranoias mías...
Y mirad cómo se pone a veces, sacando la espalda. O la parte baja de la espalda, no sé, parece como si hiciera un calvo. Qué bicho más malo...
Y algunas veces el bulto es mayor, en serio.Natalia está desesperada ya. Hay veces que coge la barriga, se acerca a ella y empieza a decirle: "Álvaro, sal ya, sal ya, sal yaaaaaaa....". Jo, y yo que le temo al parto como a una vara verde me pongo nerviosa perdía. Dice que son mensajes subliminales lo que le manda. ¿Subliminales? Pues más directa no puedes ser, hija...
Cada vez que suena el teléfono rara es la vez que no tenemos que decir: "No, aún no he/ha parido". Mi padre dice que voy a tener el "parto de la burra" como siga así.
Resumiendo, que hay que esperar a que al mozo le dé la gana de llamar a la puerta, ya os iré dando más novedades. Os dejo, que voy a ver cómo se quita el contador de días hasta el parto, que ahora cuenta hacia adelante. ¡Espero no desconfigurar nada!
¡Hasta luego!

