viernes, 8 de octubre de 2010

Eco semana 20.



El miércoles estuvimos de revisión otra vez, la protocolaria de las 20 semanas.
Todo normal, no ha encontrado nada para preocuparse. El campeón ha doblado su peso en 3 semanas, ya pesa más de 400gr. y mide unos 15 cms. Lo que sí me ha llamado la atención es que al coger las medidas del cráneo, fémur y esas cosas la media que salía de semanas de gestación es de 21+3 pero sólo estoy de 20+3. ¿Será que está algo más grandote? Pues no me extrañaría, la verdad, mirándome la barriga.

Le comenté al ginecólogo que solía darme latigazos en la ingle derecha cuando me levanto de estar sentada, que me dejan doblada un rato. También que me pasaba la mano por esa zona y notaba como un pequeño bulto. Estuvo mirando y me dijo que podía ser una contractura o incluso un mioma. Le pregunté que si eso del mioma es para preocuparse y me dijo que no, que no influiría en nada al embarazo. Otra cosa más a revisar después del parto.

Este ginecólogo no es precisamente delicado, vaya daño que me ha hecho. Apretaba la barriga con ganas y pasaba de que le dijera que me dolía. "Pues no estoy apretando mucho". No, hijo, si quieres sigue apretando y me lo sacas por la espalda.
Encima, el renacuajo que normalmente se mueve un montón ese día dijo que no le daba la gana de cambiar de postura. Se ve que estaría muy agusto con la que tenía que pasaba de cambiarse. El ginecólogo incluso zamarreó la barriga a ver si cambiaba de postura, no dejaba verle de perfil. "Vístete y da una vuelta por ahí, a ver si se cambia". Y ahí que estaba yo, andando por el hospital como la que se va de museos. Volví a la consulta y lo intentó otra vez. No veas como apretó la parte izquierda de la panza para poder verlo. Y todo para nada, pudo hacerle tres fotillos de las que sólo una está medio decente, se ven borrosas.

Aquí está el señor, en plan flojo que estaba ese día.


Y eso fue todo, que todo está bien y que pidiera cita para dentro de 6-8 semanas. A este ritmo voy a hacerme el carnet de abonada al hospital. El día 17 de Noviembre volvemos a verle otra vez.

Ya tenemos pintada su habitación, a la espera de los muebles. En la tienda de pinturas era para vernos a Natalia y a mí decidir el color:

-Me gusta este.
-Pero es demasiado claro.
-Pues este.
-Eso es rosa.
-No es rosa, es naranja.
-No sé en tu tierra pero en la mía esto es rosa salmón.
-¡Esto no es rosa!
-¡Pues yo lo veo rosa!
-Pues más oscuro no lo quiero.
-Vale que no sea más oscuro pero ese no, que es rosa.
-¡Que no es rosa!
-Y dale...

Y así un buen rato hasta que cogimos la que ella quiso. Después de pintado y seco reconozco que es más oscuro. ¡Pero sigo viéndolo rosa!


Espero que con los muebles quede algo mejor y no desentone. Anda que vaya ojo con los colores...

¡Hasta otra, chicas!

domingo, 3 de octubre de 2010

20 semanas.



O post también titulado "virgen santa ¡qué barrigón!".

Ayer llegamos a la mitad del embarazo, esto ha cogido carrerilla. Más que carrerilla ha pillado una cuesta abajo y va que se las pela.

He leido vuestros blogs desde hace al menos 2 años, he visto vuestras fotos de pancitas y después me miro a mí. ¿Qué es lo que no me cuadra? ¿De dónde sale taaaaaaaanta panza, por dior? La gente frunce el ceño y me pregunta si son dos nenes los que vienen. Y abren los ojos de par en par al decirles que sólo es uno. "Uy, pues va a ser muy grande". ¿Cómo va a ser grande, si sólo estoy de 20 semanas? Como mucho pesará ahora 300-400 gr, a ver de dónde sale tanta panza. Queríamos un motero y este creo que viene con casco, mono de cuero, guantes y hasta la moto incluida. Si no, no me lo explico.
¿Que soy una exagerada? Mirad, mirad, a ver si es broma.

Nuestro motero metido en los boxes.


¿Qué? Con que eran exageraciones, ¿no? Madre mía, si ya me lo decía mi madre "Como salgas a mí no te enterarás del embarazo, lo tendrás muy bueno. Pero hacía unas barrigas enormes". Genética, muchas gracias, mujer...
En fin...

Cuando ya supimos que era un machote nos dió la vena consumista y nos liamos a comprar cositas. Y a la primera que le dió fue a mi madre (las abuelas, cómo son). Y como es tan práctica pues le ha comprado una mantita, toallas con capucha, pijamas, bodies, un saquito para que no se destape por la noche... Cuando nos traigan su habitación y saquemos las cosas de los paquetes os pondré fotos.

Yo por mi parte ya le he comprado cositas también: juegos de sábanas para cuna de esos de pelito (aquí le llamamos del Pirineo, no sé si por vuestras ciudades les llamarán igual), un juego para el cochecito, también de pelito, otra manta, bodies, pijamas, calcetines... De algunas de éstas cosas sí puedo poneros fotos:




Como veis he procurado que no sean azules. Y es que vaya manía poner a los niños siempre azul, casi todo lo que hay en las tiendas es de ese color, por lo menos para recién nacidos. El azul lo dejaré para las cositas que le compre la familia y amigos, que casi siempre son azules.


Y ahora los productos estrella. Es que son monísimos, no me pude resistir a traerme esta ropita:



Aiiiiiinsssss, que guapo va a estar.

También compramos ayer la pintura para su dormitorio. Nos hemos decidido por un calabaza muy clarito, que es muy cálido y a juego con sus muebles, que lleva puertas y cajones en color lima y calabaza. Esta semana toca pintura para que esté todo listo cuando lleguen los muebles. Al final decidimos que sería un habitación de niño grande, no de bebé. Le compraremos la cuna, un cambiador y listo. Vimos una tontería comprar una habitación de bebé para luego cambiarla al año por una de niño grande.


Yo sigo bien, mucho más animada porque hace dos semanas que dejé de manchar y poco a poco me está dando el subidón otra vez. Ya tengo ganas de hacer más cosas, de llevar una vida normal y poder moverme sin miedo a que vuelva a manchar. Ya noto al peque moverse con claridad, sobre todo después de comer. Parece como si se alegrara de comer él también, jeje. Pero por las noches sigo igual, despertándome a media noche con un dolor de espalda increíble, qué trabajito para darme la vuelta sin que me duela. Hoy llevo todo el día con dolor en las costillas derechas, cerca del esternón. A saber por qué me duele ahí. Y los pezones ya no los tengo tan molestos pero se ponen ardiendo, muy calientes (sí, veeeenga, haced chistes). Bueno, gajes del oficio.

El miércoles vuelvo a tener ecografía, la de control a las 20 semanas. A ver qué tal sigue nuestro chiquitín, espero que todo siga correcto.

Pues nada, nos vemos el miércoles.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Suspiro de alivio.



Ya respiramos más tranquilas pero han sido unos días que pa qué.
Ayer tuvimos la ecografía para confirmar esos resultados raros que habían salido en los análisis. Lo primero que hizo la ginecóloga fue explicarnos todos los valores que habían salido en los resultados y cómo se miden (aunque algo ya nos había explicado mi cuñada). Todo estaba dentro de lo normal menos el valor de los defectos del tubo neural, que estaba en zona de alto riesgo. Había una residente en la consulta y fue ella la que empezó a hacerme la ecografía. Y otra vez escuché las mismas palabras:

-Uff, se mueve un montón.
-Sí, eso me han dicho.

Empiezo a pensar que voy a tener hiperactividad en casa...

Después continuó la ginecóloga y a la vez que le iba explicando a la residente me iba explicando a mí. Y todo correcto, no encontró nada fuera de lo normal. En ese momento ya nos quedamos más tranquilas.
Le hizo una fotito:



Aquí os presentamos a Álvaro.

¡Sí, es un niño! Tendremos calzoncillos en casa, mira por dónde, jeje. El hombrecito de la casa ya pesa 203 gramos y está bien, por lo menos por lo que se ve hasta ahora.

De camino a casa ya estábamos haciendo planes:

-Ainsss, le compraremos la moto que vimos en el Toys'r'us, la racing negra.
-Y después la minimoto de gasolina.
-Por supuesto con el equipo completo, que se acostumbre a llevar el casco y las protecciones.
-¡Como vengan a decirme que lo han visto sin casco se va a enterar! ¡Se queda sin moto hasta el día del juicio!

Como veis siempre pensando en su educación...
Bueno, pues me alegra un montón daros estas noticias, ya estamos más contentas sabiendo que Álvaro está bien y que sigue adelante. Y pensareis que estoy como una cabra pero os juro que en la ecografía le veo el mismo perfil que mi hermano mediano cuando era bebé. ¿Se parecerá a él? Ya veremos con el tiempo.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Vueltas al coco.



Hola, chicas, ¿cómo os va?

Nosotras bien, tranquilas por un lado y preocupadas por otro. Me explico:
Tranquilas porque sabemos que Chicharito sigue ahí, creciendo y latiendo pero preocupadas por las últimas noticias.
El día 2 volvimos a ver a la matrona, para la cita de control y por lo de los análisis que me repitieron. Buscó los papeles de los resultados y no los encontró, se extrañó e incluso fue a información del centro de salud por si acababan de llegar esa mañana y no se los habían subido. Nada, que los resultados aun no habían llegado. La cita continuó con la rutina: pesarme, tomarme la tensión y esas cosas. Y, como ya me esperaba, me ha reñido. Peso 68 kilos (¡¡¡¡¡¡¡!!!!!!...) Y me ha dicho que si abuso del pan o las grasas. De las grasas no, porque no soy de comer mucha pringue pero es que me como hasta las piedras. Incluso dulces, yo que nunca he sido golosa, si me da el gusanillo y sólo hay dulce pues eso que pillo. Total, que me ha cortado el pienso, me ha dicho que me controle porque estoy poniendo demasiado peso ahora, que si sigo así pondré más kilos de la cuenta.
Por lo demás bien, la tensión bien, no se me hinchan los pies (y eso es raro) y me puso un aparato en la barriga para oir el latido de Chicharito. Ahí estaba el/la tío/a, latiendo a 150 ppm. y sin dejar de moverse. Cada vez que se movía por el aparato se escuchaba como interferencias.
Me dijo que la llamase a final de la semana siguiente para preguntarle por los resultados de los análisis, que deberían haber llegado seguro en esos días. Me apuntó la nueva cita y nos fuimos para casa.
Así estoy ya, 16 semanas:



Al día siguiente me llamaron al móvil, un número de esos largos de centralitas. Era del Hospital del Valme para decirme que por qué no había ido a la cita que tenía el día anterior.
-¿Qué cita? No tengo cita allí hasta el 6 de Octubre.
-Le dejamos un mensaje en su teléfono fijo diciéndole que tenía que venir a hacerse una ecografía, por lo del análisis de cromosomopatías.
-Pues no sabía que tenía un mensaje en el fijo, por eso no he ido (nota mental: desactivar el contestador del fijo OTRA VEZ y de camino acordarme de la familia de la compañía de teléfonos). Pero vuelva a darme cita y yo voy.
-Véngase el martes 7 de Septiembre.
-Es que me voy de viaje el 6 ¿podría ser más tarde o es urgente?
-(Los escucho susurrar entre ellos) Pues entonces el día 14, a las 10 de la mañana.
-Ok, allí estaré, gracias.

Y colgué. Y ahora llega el momento de darle vueltas a la cabeza. ¿Hacerme una ecografía por los resultados? Seguro que han encontrado algo raro. Alguna enfermedad, algún problema. ¿Pero qué tiene nuestro Chicharito? ¿Será algo grave? ¿Es sólo para asegurarse que no hay nada o es para confirmar el problema? Y me entró miedo de verdad.
Decidí llamar a la matrona para contarle la llamada, para saber su opinión.
-Aaaah, por eso no los tenía yo, no me los habían mandado. No sé, habrán encontrado algo o simplemente para asegurarse que no hay nada. Hay veces que sale positivo pero con ecografías y pruebas descartan que sea así, puede ser negativo y que no tenga nada. Tranquila, no te preocupes.
Que no me preocupe dice... desde ese momento estamos que no dejamos de pensar que nuestro bebé tenga algo. Yo me lo tomo más a pecho y me imagino lo peor y ¿por qué han tardado tanto en comprobarlo? ¿Es que no me lo podían haber dicho antes?

Así que ya veis como estamos, intranquilas. Incluso intentamos coger cita en alguna clínica privada para saberlo antes pero ya era demasiado tarde y no me daban cita para antes de irnos a Alicante. Le preguntaré a mi cuñada si conoce alguna allí o si pudiera pedirle a sus compañeros que me lo miraran en el hospital donde ella trabaja. Soy una agonía pero es que no estoy tranquila, la verdad.

Es lo que más temía del embarazo, la sospecha de que nuestro bebé esté malito y me ha tenido que tocar. Preferiría haberme echado a morir con los vómitos y mareos, que se me hinchen los pies, que me duela el parto o lo que sea pero que Chicharito estuviera siempre bien. Y no ha sido así.

Supongo que todas habreis tenido estos temores pero encima me dejan con la sospecha. Espero que los resultados estén equivocados y daros buenas noticias pero... ¿y si no es así?
No sé por dónde saldrá todo esto.

jueves, 26 de agosto de 2010

Yo es que no me aclaro.

No, de verdad que no, que me tienen toda liá.
Este lunes me llamó la matrona porque quería verme lo antes posible. Yo pensé que era por lo que había pasado la semana anterior, pero no. Me dijo que había que repetir los análisis de las cromosomopatías. Me entró el canguelo.

-Pero si el tocólogo me dijo que todo estaba bien y me dió los papeles de los resultados...
-Los de cromosomopatías no, tienes que repetirlo.
-¿Es que ha encontrado algo raro?
-Noooooo, que va, no te preocupes. Es que han llegado fuera de fecha y hay que hacerlos otra vez.
-(¿Eing?) ¿Fuera de fecha? ¿De verdad que no hay nada raro? Dígame la verdad, por favor...
-Que no, mujer, que no pasa nada, de verdad.
-Bueno, pues mañana a primera hora estoy ahí.

Análisis fuera de fecha. No sabía yo que caducaban, como los yogures.
Al día siguiente fui y me dijo lo mismo, incluso me enseñó el papel de laboratorio en el que ponía que se habían pasado de fecha. Llamó a Extracciones y le dijo a la ATS que le hiciera el favor de sacarme sangre, sin coger cita. Me dió el papel para la extracción y me preguntó cuando teníamos la próxima cita. Le dije que el día 2 y me contestó que bien, que para ese día ya estarían los resultados. Me saqué sangre y nada, a esperar. En la cartilla de embarazo me apuntó "Solicito análisis 2º trimestre".

Ayer estuvimos en el hospital para la revisión que nos mandó el ginecólogo, a la semana de darme de alta.
Entramos por urgencias y nos subieron a la tercera planta, paritorios y urgencias de ginecología. Cuando me tocó el turno me preguntó la ginecóloga a qué venía. Le dí el informe que me dió el ginecólogo de planta y me dijo que subiera al potro. Me exploró y me hizo una ecografía. La chica era más bien sosita, ni siquiera me giró el monitor para poder ver a Chicharito. Todo seguía bien, que siguiera una semana más de reposo y tomándome la temperatura por las tardes.

Ea, otra vez a estar tirada en el sofá, qué harta estoy... Cuando se hace por gusto está de lujo pero cuando hay que hacerlo por obligación cambia la cosa. Tengo la cintura molía y por las noches me despierto cada vez que tengo que cambiar de postura. No duermo y me levanto con el cuerpo entumecido. Qué hartura...
La ginecóloga me ha dicho que puedo irme a Alicante, sin conducir yo, claro. Por lo menos cambiaré de aires y podré conocer a Javier, nuestro sobrinito. Espero que Natalia me lleve a la playa y no me tenga todo el día en el sofá, aunque sea para darme un bañito cortito. O meterme en la piscina del chalet para refrescarme. Seguro que habrá enfados, como si no la conociera...

Esperaremos al día 2 a ver qué pasa con esos análisis, no creáis que no me han dejado preocupada. Le doy vueltas a la cabeza y me imagino de todo, sobre todo malo. ¿Y si me toca a mí algún problema? ¿Por qué no me lo podrían haber dicho antes?... Y mil cosas más.
Sólo pido a los cielos que Chicharito esté bien, que nazca sanito y sin ningún problema. Daría lo que fuese por saberlo con certeza.

jueves, 19 de agosto de 2010

VAYA PEDAZO DE SUSTO GORDO.

Hola, chicas, ¿cómo os va?

Antes de contaros nada quisiera contestar el comentario que me ha dejado marisa.per, que no puedo contestarte por correo porque no lo tiene puesto en su perfil.
El tratamiento lo hemos hecho todo por el SAS (Servicio Andaluz de Salud), no hemos tenido que pagar nada, ni medicinas, ni siquiera la muestra del donante porque en Andalucía tenemos banco de semen del SAS. Y precísamente está en Granada.
Así que si te animas supongo que tu tratamiento será el mismo que el mío, ya que somos de la misma comunidad. Y no hay tanta cola como dicen, a nosotras nos llamaron para comenzar el tratamiento a los 6 meses de haber pedido el volante para la Unidad de Reproducción (y eso que nos pilló el verano en medio y cierran en Julio y Agosto).

Y a Zi, ¿para cuándo un blog contando vuestras cositas con el bebé? Jeje, es bromita, chicas, pero es verdad que aunque no se os dé muy bien (como a mí), cuando coges carrerilla siempre hay algo que contar. La prueba esa que dices me la hicieron ya, me sacaron mil botes de sangre y el viernes me hice la ecografía para buscar defectos físicos, y todo bien.

Bueno, y paso a contaros lo que ocurrió el sábado por la noche.

ADVERTENCIA: Si sois sensibles y encima estais embarazadas mejor no lo leais, puede haceros pasar un mal rato sin necesidad.

¿Recordais el post anterior, contado lo bien que iba todo? Bueno, pues horas después salí de trabajar, a las 7 de la tarde. Fui a casa a ducharme, hicimos unas compras y a las 8 y media estábamos ya en casa de mi hermano. Cenamos, reimos, le cantamos cumpleaños feliz a mi hermano el pequeño (que tiene 20 años y 1,90 de alto, pero siempre será "el niño") y llegó la hora de las copitas. Yo me abstuve, claro, pero a los demás no les dió tiempo ni terminar la primera. Estaba sentada y empecé a notarme como me bajaba lo que yo creí flujo. Pensé "juer, mejor voy al baño y me limpio un poco porque noto que es bastante". Y así hice, pero para mi sorpresa, cuando me bajé las bragas las tenía empapadas de sangre (pero algo más clara, como mezclada con otro líquido). Me puse blanca, y lo primero que me salió del cuerpo fue gritar: "¡Natalia, llévame a urgencias!". Las primeras que saltaron de la silla fueron mi madre y Natalia, que habían estado pendientes de mi ida al baño y los demás vinieron detrás al ver sus caras. Nos pusimos nerviosos, mi hermano y cuñada se vistieron en un segundo y nos metimos en el coche a toda pastilla, camino del Hospital del Valme. Mi padre y el pequeño se fueron a casa, de todas formas no podrían hacer mucho en el hospital, sólo dejan que pase un familiar con el enfermo.
Llegamos a urgencias y casi no tuvimos que esperar, a los 10 minutos ya me estaban llevando a la zona de paritorios, que allí atienden las urgencias de ginecología. La doctora me preguntó qué había pasado y tras ello me dijo que me desnudara de cintura para abajo y me subiera en el potro. Cuando me bajé la ropa comprobé que la compresa que me había dado mi cuñada estaba casi llena. Ya en el potro lo primero fue meterme el espéculo, con el consiguiente dolor por mi parte. Comprobó que el sangrado venía del útero. Después metió dos dedos (esto no sé para qué fue), siguió una ecografía vaginal y otra por fuera. Me dijo que el niño seguía bien, que tenía latido. Me vestí y me dijo que esperara fuera un rato para ver si seguía sangrando o si se cortaba. A los 15 minutos de estar fuera llamé a la puerta porque notaba cómo me bajaba la sangre, en pequeños chorros. Volví a desnudarme y ya tenía la compresa totalmente empapada, me estaba manchando hasta el pantalón. Otra vez al potro y otra vez el mismo reconocimiento. Me tomaron muestra del sangrado y dijeron que tenía restos de líquido amniótico. Me cuando bajé del potro había dejado una mancha en las sábanas del potro del tamaño de una mano. Tras esperar otro rato en un sillón de allí dentro me hicieron pasar otra vez a la consulta, a darme el diagnóstico: Rotura del saco amniótico. Yo, que no había parado de llorar desde que salí de casa de mi hermano imaginaos cómo me puse cuando me dijo la doctora que con el poco tiempo de embarazo que tenía el feto no tiene posibilidad de seguir adelante, que aun no está totalmente formado. Que, aunque esté sano y con latido, quedarse sin líquido lo haría morir. Que quizás si hubiese estado de al menos 20 semanas habría posibilidades pero con tan poco tiempo... Llamó a Natalia para que pasara a consulta y le explicó lo que había. Natalia se echó a llorar también, era para menos. Se fue a solicitar cama en planta para ingresarme y allí nos dejó a las dos llorando como dos magdalenas desconsoladas. No os podeis imaginar cómo nos sentíamos, después de tantas ilusiones, de tan bien que estaba saliendo todo, y esto de buenas a primeras. A las 3 de la mañana estábamos en la planta, con la habitación asignada. Es la zona donde están todas las recien paridas y las que iban como yo, com problemas. Esperando en enfermería a que me indicaran el número de habitación escuché llorar a algún bebé y volví a echarme a llorar. ¿Por qué mi pequeño tenía que irse, si estaba bien?
Instalada ya en la habitación me pusieron suero y me dijeron que tenía dieta absoluta, por si llegaba la hora de hacerme un legrado, que no me levantase de la cama nada más que para ir al baño y que no me sentara, siempre tumbada. Pasamos lo que quedaba de noche casi sin sueño, a las 6 me pusieron un goteo de antibióticos y desde ahí no volví a cerrar los ojos. A la mañana siguiente fui al baño y vi que no sangraba con la abundancia de la noche anterior. Pasaron consulta a las 12 o así, y me mandaron abajo otra vez para hacerme una ecografía. El bebé seguía con latido y con líquido suficiente. El sangrado seguía mínimo y sólo sangre. Decidieron darme de comer, porque si seguía bien no me harían nada. Supongo que querían esperar a que no hubiese latido para intervenir.
El lunes igual, pase de consulta y nueva ecografía. El bebé bien y líquido normal. El martes, cuando pasó el médico, me dijo que si seguía con el poco sangrado y el bebé estaba bien me daría de alta al día siguiente. Le pregunté que si la bolsa podría haberse cerrado y me dijo que si hubiese estado rota hubiese perdido todo el líquido. Puse cara de "¿eing?" y le dije que en urgencias me habían dicho que la bolsa estaba rota, que me analizaron el sangrado y había dado positivo de líquido amniótico. Me dijo que sería otra cosa, que si se hubiese roto no hay manera de regenerarla y que se hubiese vaciado, y que el análisis podría estar equivocado porque la sangre engaña en los resultados. Yo, como no entiendo de esas cosas, pues me callé, normal. Me hizo otra ecografía en la misma planta (pude ir andando) y vimos al bebé muy bien. Me explicó: "Esto oscuro que ves aquí alrededor del feto es líquido amniótico y para mi opinión es normal, hay suficiente". Ví a Chicharito con más detenimiento, cómo se movía, incluso en dos ocasiones pudimos verle toda la columna vertebral con sus costillitas y todo. "Todo está muy bien, si sigue así puedes irte mañana a casa".
Cuando volví a la habitación se lo conté a Natalia. El descanso que nos entró fue como si nos hubiesen quitado una montaña de encima.
Ayer miércoles volvió a verme el mismo médico y lo mismo, todo muy bien, los análisis bien y otra ecografía. Vimos al pequeñín otra vez y me dijo el médico: "Hay que ver lo que se mueve este niño". Y es verdad, ahí estaba dando patadas y manotazos como diciendo "¿qué es esto de tanto movimiento últimamente? Dejadme tranquilo/a ya, leches". Y a las dos de la tarde me trajeron la carta de alta, con el tratamiento e indicaciones a seguir. Debo guardar reposo relativo. Vamos, del sofa a la cama, de la cama al baño y poco más. Que siga tomando los antibióticos y que vaya a los siete días a urgencias de ginecología para una revisión. De trabajar que me vaya olvidando, ya tengo la baja por la seguridad social. A las 20 semanas me daré de baja por la mutua.
¿El motivo del riesgo de aborto? Ni idea y creo que los médicos tampoco tienen ni idea porque no me han dicho nada en claro. Según mi cuñada (la hermana de Natalia, la ginecóloga), hay veces que se produce sin saber el motivo. Y me tiene que tocar a mí, vaya cenizo que tengo...

Después del susto que nos hemos llevado podemos decir que si antes estábamos ilusionadas con Chicharito pues imaginaos ahora, estamos aun más pendiente de él/ella que antes. Hemos pasado por el trance que creer que nuestro pequeñín se nos iba, y peor sabiendo que él/ella está sanito/a. Porque si te dicen que tiene alguna enfermedad o malformación pues te haces a la idea pero sabiendo que está bien... es un trago que te digan que se va estando bien. Nuestro pequeñín nos ha demostrado que va a ser un/a luchador/a desde pequeño/a, que va a tener unos huevos u ovarios bien puestos.
También debo decir que Natalia se ha portado como una gran esposa y madre, nos ha cuidado de tal manera que no se ha separado de nosotros en ningún momento. Sólo nos dejó unas horas para arreglar papeleo de la baja, ducharse y poco más. Me ha dado de comer, me ha lavado, no ha dejado que me mueva lo más mínimo. También me ha dicho que no va a inseminarse por lo menos hasta que yo no esté perfectamente bien, que quiere estar fuerte en todo momento para cuidarnos y que si tiene un embarazo malo no podría. Va a renunciar a su embarazo por el mío, por lo menos de momento, y yo sé las ganas que tiene de estar embarazada. Cada día me doy más cuenta la suerte que tengo que haberla encontrado, de habernos enamorado y compartir nuestras vidas, es la mejor. Neni, desde aquí también quiero decirte lo mucho que te quiero, aunque sabes que te lo digo mil veces al día. Que te mereces este amor y mucho más, que deseo pasar todos los días de mi vida contigo.

Y aquí seguimos Chicharito y yo, espanzurrados en el sofá con el portátil en una bandeja con patas. Esto es lo que nos queda en bastante tiempo, incluso podría ser los 6 meses que nos quedan. Va a ser aburrido a más no poder y ya me está doliendo la espalda de tanta cama y tanto sofá. Me voy a desesperar de no poder hacer nada y que Natalia tenga que cargarse todo el trabajo. Odio sentirme tan inútil pero tengo que aguantarme por nuestro chiquitín.

Muchos besos, mamis, seguiremos por aquí y espero que en adelante sólo os demos buenas noticias. Si alguna mami con pancita ha dedidido leer el post decirle que no piensen cosas raras, que esto no va a pasarle a ninguna, van a estar todas muy bien y van a tener unos bebitos preciosos ¿ok? No vayais a rallaros, por favor, lo mío sólo ha sido mala suerte.

¡Abrazos, chicas!

sábado, 14 de agosto de 2010

Tocólogo.





No tengo término medio, o no escribo nunca o escribo todos los días...

Ayer estuvimos en el tocóloco, para los resultados de los análisis y ecografía. Todo bien, menos el análisis de orina que me han sacado los nitritos altos. Ni idea de lo que son, pero sí había notado que el pis me olía un poco raro. Nada, unas pastillas cada 6 horas durante 7 días y un cultivo a las 2 semanas, para comprobar que haya desaparecido.
Pasamos al ecógrafo y vimos a nuestro bebé otra vez. ¡Ya está hecho/a una personita de 6'5 centímetros! Al tocólogo le costó trabajo hacerle fotos, no terminaba de verlo bien.
Una pregunta, chicas, ¿os ha molestado o dolido cuando os han hecho alguna ecografía? Porque a mí sí y se lo dije al médico. Me contestó que es normal, que claro que molesta pero había algunos momentos en que casi le doy un manotazo del dolor que me daba. Y según él es normal. Po vale, hijo, lo que tú digas.
Terminó y nos dijo que todo seguía muy bien, que va perfecto. Nos dió unos cuantos papeles: uno que te orienta de las fechas de las siguientes citas y dónde son, otro con lo del cultivo, los resultados de los análisis y dos fotos de la ecografía.
Cuando vimos las ecografías al salir de la consulta nos hartamos de reir. ¿Que por qué? Pues vedlo vosotras mismas.



¡Nuestro bebé es un alien! Y parece que nos está saludando con un brazo en alto como diciendo: "Saludos, terrícolas". Ains, pero es nuestro alien chiquitín, mirad qué guapo/a. Mientras no le salgan antenas...

Nos fuimos a comer a casa de mi madre, para enseñarle a mi familia las fotos del chiquitín. Y a mi madre se le cae la baba... vereis cuando ya pueda tenerlo en sus brazos, me la veo llorando de la emoción. Cada vez que me ve lo primero que hace es acariciarme la barriga.
Mientras se hacía la comida nos pusimos a charlar sobre las cositas que habrá que comprarle y me dijo que había rebuscado en los armarios y que había sacado cositas de cuando éramos pequeños. Qué apañá es mi madre, tiene cosas guardadas de hace 36 años, no veas... incluso me dijo que alguna cosa tenía guardada de cuando mi padre era un bebé. Y acaba de cumplir 62 años... Qué buena mujer pa un pobre, por dior.
El caso es que trajo al salón parte de lo que había sacado. Por lo menos 10 o 12 juegos de sábanas para la cunita y el cochecito, una manta para cuna, el batón de mi hermano el pequeño (que cumplió 20 años el jueves), una almohadita, un protector de colchón, hasta una mochilita que le dieron en una reunión del Mercadona con pañalitos, toallitas y cosas de esas. Ya os digo, mira que le gusta guardar las cosas.
Y para qué negarlo, me va a venir de lujo y encima me da ternura que nuestros bebés usen las mismas cositas que usó su mamá cuando pequeña. Y recordé un trajecito de lana hecho a mano que me hizo una vecina cuando tenía yo 6 meses. Era precioso, en rosita, pero me dijo mi madre que cuando se me quedó pequeño esa misma mujer se lo pidió para su nieta. Qué pena, porque era monísimo. Mirad que bien me sentaba:


Ese mismo día me hicieron otra foto en pelotillas y estoy toda sonriente y más guapa que aquí pero creo que como está la cosa hoy día mejor no poner fotos de niñas en cueritos, por si las moscas. Aunque sea de la edad de la polka. Mi neni dice que quiere una nena como la de la foto. Lo malo es que con el tiempo se va perdiendo la monería, snif snif... Qué pena, hija, cómo se estropea una...

Pues nada, ésta es la crónica de ayer, me alegro de daros estas buenas noticias. La barriguita va viento en popa y creciendo a todo trapo. Fíjate si crece que en un mes he puesto 1'2 kilos... verás la matrona, seguro que me riñe el día 2.

Besitos, chicas, y las que esteis o cojais vacaciones que disfruteis mucho.